
El teatro se reinventa a partir de que la puesta en escena Macbeth, unipersonal interdisciplinario, partió camino al inovar con su escenografía. Es un espectáculo interdisciplinario en el que se conjuntan las artes escénicas, la tecnología en un montaje oscuro pero intenso.
Todo comienza cuando Macbeth acaba de enterarse que será designado sucesor del presidente de la República, sigue la corriente a las voces fantasmales de una esposa ambiciosa, quien le aconseja asesinar a su superior para alcanzar el poder.
Mientras planea el asesinato perfecto, Macbeth retoma como un eco la influencia de programas de televisión, de anécdotas contemporáneas e incluso filosofías empobrecidas por el contexto político y corporativo, donde pasar por encima del rival no sólo no es mal visto, sino que es algo que todos esperan.
Destaca también en el montaje el cuidado trazo escénico marcado por el director Alberto Lomnitz, quien convierte a la Sala del Centro Cultural del Bosque en una caja multiusos, que va del drama a la comedia, mostrando que no hay escenario pequeño cuando se trabaja con creatividad y dedicación.