Un concepto más que cubano, traído desde el ambiente festivo de Miami, Florida en Estados Unidos y la migración cubana que extrae el ambiente de fiesta y vida nocturna que los caracteriza. Un lugar ubicado en el corazón de la Condesa –y donde seguramente pasas sin darte cuenta- decorado como aquellos años dorados de la isla con un toque informal que al paso de las horas te hace sentirte en la mismísima Habana.
En el nombre lleva la penitencia y como su nombre lo dice, la especialidad son la variedad de sabores que hay del mojito, desde el clásico que encuentras por todas partes hasta los más raro que son recetas del lugar, si no te gusta el ron, también las bebidas nacionales e internacionales tienen su lugar. La pista de baile, el secreto para sudar la gota gorda y mover el cuerpesito a ritmo de son y salsa –si tienes dos pies izquierdos- también ofrecen clases de salsa con bailarines profesionales.