
A unos escasos meses después de haber invadido el Zócalo de México, con Nuestros Silencios, Rivelino vuelve con nuevo proyecto; una intervención monumental de 28 toneladas de peso, que trepará por algunos espacios históricos del Distrito Federal.
El Monumento a la Revolución, Tlatelolco, Franz Mayer, Metro Hidalgo. Palacio de Bellas Artes, Ex convento de Corpus Christi y Museo Nacional de Arte, se verán enredados en una gran raíz elaborada de poliuretano, fibra de vidrio y resina policromada.
Tal parece que cobra vida el cuento de Juan y las Habichuelas Mágicas, pero la diferencia es que en vez de escalar por los huevos de oro, esta raíz representa un recorrido por los orígenes mexicanos desde la Nueva España, Independencia, La Revolución pasando por el movimiento estudiantil del 68 hasta los sismos del 85.