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Cine y TV Spider-Man Homecoming: el mejor Hombre araña del cine
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Cine y TV

Spider-Man Homecoming: el mejor Hombre araña del cine

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La nueva película de Spider-Man es lo que necesitaba el cine de superhéroes: una cinta divertida y con mucho humor. Sí, la mejor de Marvel.


Spider-Man Homecoming: el mejor Hombre araña del cine

Ya vimos Spider-Man Homecoming y les podemos asegurar que es de las mejores películas de superhéroes de toooda la historia. Y no exageramos, por eso les damos 5 puntos para que vean la maravilla de este blockbuster:

 

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  • 1 – RETRATO DEL SUPERHÉROE ADOLESCENTE
Ok, Tobey Maguire vivirá para siempre en nuestros corazones (excepto su versión emo), y decir que Tom Holland superó por años luz a Andrew Garfield no es un gran mérito –hasta una roca mojada tiene más carisma y humor–. Sin embargo, este Peter Parker tiene el potencial de volverse un personaje épico y trascendente en el cine de historietas.
La razón no sólo recae en su talento histriónico que tiene guiños a la torpeza puberta de un Marty McFly o hasta el normcore adolescente de Scott Pilgrim, sino porque por fin conocemos a un héroe de carne y hueso, un héroe que ha dejado atrás aquel mantra de “con gran poder, viene una gran responsabilidad” y lo cambia por: “un gran hombre, tiene grandes responsabilidades”.

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Aquí radica la belleza de Spider-Man: Homecoming: la analogía casi perfecta entre ser un adolescente y un súper héroe. Durante siglos, una de las tramas implícitas de este subgénero ha sido mostrar la lucha entre la persona común y corriente y su alter ego con poderes. Vaya, ni siquiera es un cliché, es parte de la naturaleza del héroe (desde Aquiles y su berrinche en La Odisea, hasta Portos, Athos, Aramis y D’Artagnan)
Curiosamente, esta pugna de identidad también es el corazón narrativo de las películas de adolescentes: el conflicto entre definir quién eres y quién quieres ser (ese salto a la madurez escrito en piedra de otro subgénero: el coming-of-age). Spider-Man: Homecoming logra fusionar ambas crisis de identidad y nos regala esta película en la cual Peter debe lidiar con su alias arácnido –y su deseo de convertirse en Avenger–, al igual que con los problemas comunes de un adolescente, que ningún poder ultrahumano puede conquistar: fiestas, primeras citas y exámenes de español.
Mientras Peter comprende lo que en realidad significa “ser un superhéroe”,  nosotros nos damos cuenta de los sacrificios y los sueños infantiles que destrozamos, y los sustituimos por la realidad de ser un adulto.
¿Qué maldita película de cómics se había dado el lujo de estos contextos emocionales?
Pfff… nadie.

 

 

  • 2- EL SPIDERVERSE
Spider-Man: Homecoming es una especie de Inception de mundos-personajes-historias marvelianas: dentro del universo de los Avengers (aquél en el cual casi toda Nueva York fue destruida y todos saben que existen los aliens y superhéroes), existe la realidad de Peter Parker.
En este mundo cohabitan de forma natural la muy muy muy sexy Tía May (todas la bromas al respecto de este tema son increíbles), Tony Stark y su chofer Happy; una prepa de Queens rodeada por los clichés de toda escuela norteamericana y un villano sacado de Fight Club.
Por insólito que parezca, cada uno de estos personajes (ya sean como antítesis de Parker o como comic relief que aparece en pantalla cada cinco segundos) se vuelve memorable y esencial en este universo arácnido. A diferencia de cientos de películas de historietas, hay una humanidad detrás de ellos: el amigo nerd que quiere ser el ayudante de Spidey, el clásico bully de la escuela, el padre putativo con lecciones forzada de vida (como tooodos los papás).
Spider-Man: Homecoming  logró así un milagro en esta era: la necesidad de querer ver una franquicia. 
  • 3 – EL VILLANO
Rápido… ¡digan el primer villano comiquero que se les venga a la mente! Ok, ahora: ¡digan su plan malévolo para… conquistar el mundo! Exacto: la gran gran mayoría parecen tener la idea forzada y aburrida de querer conquistar al mundo/galaxia/universo con planes gigantescos para destruirnos.
Wow.
Ahora, Michael Keaton (el Batman de mi infancia, por cierto) por fin nos muestra a un villano con los pies en la Tierra y con una motivación real: volverse rico traficando armas y darle un futuro a su familia. Un futuro que, según él, los poderosos y ricos (te hablan, Tony Stark) le quitaron. Imaginen a Tyler Durden con un traje para volar.
“The Vulture”, como es un contexto general de la cinta, es un personaje que evidentemente cuenta con su plaga de lugares comunes, pero aún así tiene objetivos claros, genera empatía e incluso, justifica su causa sin deseos de inmortalidad, sino más bien de paternidad maquiavélica. El fin justifica su maldad.
De verdad, se agradece que no existan estos villanos megalomaniacos que perforan el planeta para nuestro apocalípsis.
(Ah, y como plus: es protagonista de una de las escenas más angustiantes del año: un discurso que da en su auto. Miedo. Mucho miedo)
  • 4 – LAS REFERENCIAS POP
Ya sé, van a decir que el soundtrack de Guardians es mejor, que las referencias a otros superhéroes de Kick-Ass son memorables, o que nadie ha retratado la cultura geek como Scott Pilgrim, todo eso es cierto; peeero imaginen todos esos elementos resumidos en una película. Eso ocurre con Spider-Man: Homecoming: una metralla de referencias y de “Easter eggs” que son placenteros de hallar. Desafortunadamente no podemos comentarlos al 100% porque generarían spoilers. Lo sentimos.
Sin embargo, puedo hablar de algunos: música de los Ramones, Peter es fan de los Mets de Nueva York y de Star Wars, hay un cameo divertido de Stan Lee, se realiza homenaje a la escena del metro en Spider-Man 2, y también a uno de los besos más famosos en la historia del cine (Spidey bocaabajo y MJ removiendo su máscara).
Aunque la mayor referencia de toda la película es el homenaje/influencia de las teen movies de los 80 creadas por Su Majestad, John Hughes:The Breakfast Club, Sixteen Candles y la nada sutil Ferris Bueller (de hecho, un clip de la cinta aparece en momento rándom del filme). Y claro, también a una serie preparatoriana y de culto como Freaks & Geeks.
Maravilloso.
  • 5 – DE LAS MEJORES CINTAS DE SUPERHÉROES… DE LA HISTORIA.
Les juro, les juro que no es exageración. Homecoming ya está en el podium junto a The Dark Knight.
Ahora, lo interesante de todo esto (no hagan corajes si no comparten esta idea sobre su grandeza) es que las mejores películas de cómics tienen algo en común: retratan otro género ANTES de hablar sobre superpoderes.
Me explicaré a detalle, este año en particular ha sido memorable en ese aspecto: Logan es un western y sobre Wolverine; Wonder Woman es una película bélica y sobre La Mujer Maravilla… y eso ha pasado las mejores cintas de Marvel-DC: The Dark Knight, gángsters; Guardianes, buddy movie, X-Men: First Class, drama político.
Y ahora, Spider-Man: Homecoming sigue ese mismo camino en forma de una teen movie, y además, del vecino amigable. La humanidad del personaje, antes de conflictos forzados como daddy issues asgardianos, mommy issues “martianos” en Ciudad Gótica o escuadrones que inducen al suicido en la butaca del cine.
Spider-Man: Homecoming, y su director Jon Watts, demostraron cómo resucitar una franquicia que ya estaba condenada al fracaso. Gracias, nuevo Peter Parker.

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