5 lugares para comer tacos en CDMX y no inflamarse con Nesajar
Hay dos tipos de personas en esta vida: las que dicen “solo me voy a comer uno” y las que terminan pidiendo campechano, suadero, pastor y “ya de una vez una gringa”. Y honestamente… las entendemos perfecto.
Porque si algo tiene la CDMX, además del tráfico y los planes improvisados entre semana, son tacos para absolutamente todos los moods. El problema viene después: cuando la emoción del taquito nocturno se transforma en esa sensación de pesadez que nadie pidió.
Por eso armamos una ruta taquera para disfrutar sin culpa y seguir con el plan, porque sí se puede comer rico y sobrevivir al día siguiente.
1. El Vilsito
Un clásico chilango que pasa de taller mecánico a templo taquero por las noches. Sus tacos al pastor tienen nivel de culto y sí, probablemente vas a querer repetir.
Ubicación: Petén 248 y Av. Universidad, Narvarte Poniente, Benito Juárez, CDMX.

2. Los Cocuyos
Perfectos para quienes aman los tacos con mucho sabor y ese mood callejero del Centro Histórico. Su suadero y longaniza son otro nivel.
Ubicación: Simón Bolívar 59, Centro, Cuauhtémoc, CDMX.

3. Taquería Orinoco
Sí, siempre hay fila. Y sí, vale completamente la pena. Aquí el favorito suele ser el de trompo, aunque las campechanas también tienen club de fans.
Ubicación: Av. Álvaro Obregón 100, Roma Norte, Cuauhtémoc, CDMX.

4. El Califa
Ideal para quienes buscan algo más relajado, pero igual de antojable. La calidad de la carne y las tortillas hacen toda la diferencia.
Ubicación: Av. P.º de la Reforma 382, Juárez, Cuauhtémoc, CDMX.

5. Tacos Hola
Si eres team guisado, este lugar merece estar en tu radar. Hay opciones para todos los gustos y siempre salva cualquier antojo godín.
Ubicación: Ámsterdam 135, Hipódromo, Cuauhtémoc, CDMX.

Porque aceptémoslo: en esta ciudad decirle que no a los tacos simplemente no es opción.
La buena noticia es que tampoco tienes que sufrir después de la taquiza. Para esos días de antojo, comidas pesadas o cenas improvisadas, Nesajar del Dr. Simi puede convertirse en ese aliado para sentirte más ligero y seguir disfrutando tus planes sin drama.
