
¡Luce radiante en tus selfies! Porque estar fuera de casa no significa descuidar tu piel.
Viajar siempre es una experiencia emocionante: nuevos lugares, sabores y paisajes, aunque también cambios de clima, exposición al sol o al frío y largas horas en el exterior que pueden afectar la salud de tu piel.
Por eso, además de empacar tus outfits favoritos, es bueno destinar un espacio en tu maleta para productos de skincare que te ayuden a mantener tu piel protegida, fresca y luminosa. ¡Aquí te decimos cuáles son esos básicos que debes empacar!
Los viajes son para explorar al máximo, pero eso nos puede llevar a acumular sudor, polvo y residuos del ambiente, en mayor medida que cuando estamos en casa o en la oficina.
Incluye en tu maleta un limpiador dermatológico suave, preferiblemente sin fragancia y con pH balanceado, para que al final del día puedas eliminar todas las impurezas, pero sin irritar.
Busca una presentación pequeña o en gel para que la puedas tener siempre a la mano.
Seguramente te ha pasado, en otros viajes, que el cambio de clima y altitud resecan tu piel, sobre todo durante vuelos largos.
Para evitar esto, no olvides llevar una crema o sérum hidratante con ingredientes que se absorban eficazmente en tu piel y la ayuden a sentirse flexible y sin tirantez.
Considera llevar el que siempre usas, si el clima del lugar donde llegarás es similar a donde vives. Si no, puedes elegir una textura más ligera para un ambiente cálido o húmedo o una opción más cremosa para un destino con frío.
Este es, sin duda, un imprescindible de cualquier viaje. Porque aunque generalmente lo relacionamos únicamente con la playa, recuerda que aunque el sol esté oculto, sus rayos sí tienen efecto en nuestra piel.
Para estos casos, un protector solar en barra es el aliado perfecto porque es compacto, práctico y fácil de aplicar en cualquier momento y lugar.
Te recomendamos elegir una fórmula mineral que se siente más ligero, no se absorbe en tu piel y te ofrece protección sin incomodidades. Es ideal para largas caminatas, días de playa o recorridos urbanos.
Cuando estás de viaje, lo último que quieres es preocuparte por una reacción alérgica o brotes inesperados.
Para evitarlo, busca un maquillaje dermatológico, que está clínicamente probado, para lucir una piel arreglada, pero sin riesgo de irritaciones.
También puedes encontrar opciones de protector solar con color. ¡Son lo más práctico porque te ayudan a ahorrarte pasos en tu rutina!
Sobre todo si viajas a climas extremos, incluye en tu neceser un bálsamo labial, con protección solar e ingredientes emolientes que te ayuden a prevenir la resequedad y las grietas.
Puedes encontrar versiones multiusos con color para más practicidad, porque podrás usarlos sobre tus mejillas para darles un toque fresco y reluciente.
Para esas noches en que el cansancio se apodera de ti o, en medio de esos tours alocados, las toallitas micelares serán tu salvación.
Además, son prácticas porque limpian, refrescan y hasta eliminan el maquillaje, sin necesidad de agua. Así, tu piel estará lista para descansar.
Solo asegúrate de elegir versiones hipoalergénicas, sin alcohol, ni fragancias intensas.
Si tu piel tiene alguna condición que requiere un tratamiento, no lo suspendas durante tus días de viaje o consulta con tu dermatólogo si puedes hacerlo.
Si te queda espacio en tu equipaje, puedes llevar una mascarilla nutritiva para las noches. Así, la ayudarás a recuperarse después de largas jornadas al aire libre.
Viajar con poco equipaje no es renunciar a tu rutina de cuidado. Puedes buscar presentaciones mini o conseguir un set de viaje con recipientes pequeños para llevar tus productos.
Con estos siete básicos de skincare en tu maleta, podrás disfrutar de cada aventura con una piel saludable y así quedará en tus fotos de recuerdo.