Ruta esencial del norte: de los túneles de Torreón a las increíbles Dunas de Samalayuca
Para aquellos viajeros en busca de nuevas aventuras, el norte de México ofrece una narrativa llena de contrastes, donde las dunas de arena sílice coexisten con la vida moderna de las ciudades. Ve desde los túneles históricos de Torreón a la inmensidad de las Dunas de Samalayuca y checa todo lo que puedes descubrir.

El secreto que se esconde bajo la tierra y a la vista del cielo
Torreón es una ciudad que creció al ritmo del ferrocarril, guarda secretos de antaño que hoy ven la luz. Hablamos del Canal de la Perla el cual se ha convertido en un paseo rico en cultura, completamente subterráneo, lleno de galerías y restaurantes y todo gracias a una obra de ingeniería hidráulica de 1980. Dar un paseo por sus bóvedas de ladrillo es sin duda transitar por la historia y las venas de la historia lagunera.
Al salir a la superficie, la brújula apunta directamente hacía arriba, más exactamente al Cerro de las Noas. Visitar este santuario ofrece la perspectiva indicada para apreciar y entender al completo la región, con una vista panorámica donde el desierto envuelve a la moderna zona metropolitana. Al finalizar el día, cierra con broche de oro, en el Distrito Colón con un Sotol, en el estilado con Denominación de Origen que captura toda la esencia silvestre de la planta Dasylirion.

De la revolución al silencio de las Dunas
Exactamente a 700 kilómetros de distancia, Ciudad Juárez se muestra como el auténtico “Paso del norte” pues la historia se vive en el MUREF (Museo de la Revolución en la Frontera), la Ex-Aduana fronteriza que fue el Palacio Nacional provisional en 1911, bajo el mandato de Francisco I. Madero. Recorrer sus pasillos es transitar por el mismo suelo donde Pancho Villa y Pascual Orozco planearon batallas decisivas en la historia de México.
Juárez también se entiende desde el paladar pues la Avenida Gómez Morín se ha consolidado como el corredor gastronómico por excelencia de la región. Sin duda tienes que visitar El Tragadero, una institución la cual honra la ganadería de Chihuahua con cortes simples y fuego directo. Finalmente si lo que buscas es silencio absoluto tras el bullicio del día, a 45 minutos te esperan las Dunas de Samalayuca las cuales te sorprenderán por los mares de arena de sílice blanca: todo un espectáculo visual para conectar desconectar y contemplar la inmensidad geológica que ofrece la región.

Como puedes ver, en el norte de México aguardan contrastes fascinantes por descubrir. Pero para hacerlo necesitas más que solo un mapa; requieres la logística correcta para dominar las áridas distancias de la frontera.
Aquí, la flota de Hertz es un aliado estratégico. Sus vehículos cuentan con aire acondicionado, motores revisados trabajando al 100, y la seguridad de una marca global con presencia en el Aeropuerto
Internacional Francisco Sarabia y en el Abraham González. Así tú solo tienes que enfocarte en lo importante: armar la maleta, hacer la playlist, reservar una unidad y lanzarte a recorrer la belleza ruda, pero auténtica, del norte mexicano.
