
Playa, sol, arena y tu perrito… Nayarit ha transformado sus destinos en santuarios de hospitalidad canina y también de felinos.
En este estado del Pacífico, la brisa del mar recibe a todos los integrantes de la familia.
Para aquellos que buscan que su compañero de cuatro patas reciba un tratamiento de primer nivel, la oferta hotelera en la costa ha evolucionado notablemente.
Propiedades del Grupo Marriott han abierto sus puertas a las mascotas:
Estos resorts no solo permiten el acceso mediante una tarifa extra por noche, sino que elevan la experiencia ofreciendo menús especializados para cuidar el estómago de los animales y servicios a la habitación pensados en su confort.
Si el presupuesto o el plan de viaje busca algo más relajado, existen alternativas excelentes:
En ambos sitios se aceptan perros y gatos en habitaciones seleccionadas con un cargo aproximado de 300 pesos por noche por cada mascota, permitiendo el acceso gratuito a animales de servicio.
Sayulita se ha coronado como el pueblo donde los perros parecen ser los verdaderos locales. La atmósfera bohemia permite recorrer la Plaza Principal, visitar galerías de arte o caminar entre los puestos de artesanías con total naturalidad. La oferta culinaria se suma a esta tendencia en lugares icónicos como La Rústica, donde nadie te mirará mal por llegar acompañado de tu peludo.
A pocos minutos hacia el norte, San Pancho ofrece un ritmo más pausado. Es el sitio perfecto para largas caminatas frente al océano, siempre y cuando se mantenga la correa puesta y se recoja cualquier desecho.
Otra opción para huir de las multitudes es Chacala, una playa tranquila que garantiza convivencia armónica.
Para quienes prefieren evitar las áreas comunes de un hotel, la plataforma de rentas vacacionales cuenta con joyas ocultas en el estado.
En estos alojamientos, la libertad es absoluta, permitiendo que las mascotas exploren las habitaciones e incluso, en algunas propiedades, se refresquen en la alberca privada.