
El famoso Estadio Azteca, hoy conocido como Estadio Banorte, cumple 60 años de historia convertido en uno de los recintos más emblemáticos del futbol mundial. Próximamente se convertirá en el primer estadio en albergar tres Copas del Mundo de la FIFA, consolidando su lugar como un símbolo del deporte internacional y de la Ciudad de México.
Por ello, repasamos los momentos más importantes e inolvidables que han marcado la historia del llamado Coloso de Santa Úrsula, escenario de leyendas, finales históricas y algunos de los goles más icónicos de todos los tiempos.
Pareciera que fue ayer cuando se inauguró este monstruo de concreto al sur de la Ciudad de México. Desde sus primeros días, el Estadio Azteca sorprendió al mundo por su monumental arquitectura y por la intensidad que generan las más de cien mil gargantas que rugen sobre el terreno de juego durante los partidos más importantes.
El recinto abrió sus puertas el 29 de mayo de 1966 con un partido entre el Club América y el Torino de Italia que terminó empatado. A partir de ese momento, el futbol mexicano jamás volvió a ser el mismo. Apenas cuatro años después, el estadio sería sede de la Copa Mundial de la FIFA México 1970.
México 1970 es considerado por muchos como el Mundial más importante de todos los tiempos. No solo por el nivel futbolístico mostrado en el Estadio Azteca, sino porque marcó un antes y un después en la manera de consumir y vivir el futbol.
Fue la primera Copa del Mundo transmitida a color en gran parte del planeta, la primera en utilizar tarjetas amarillas y rojas, la primera en contar con un balón oficial fabricado por Adidas y la primera realizada fuera de Europa y Sudamérica.
Además, este torneo consolidó el modelo comercial entre la FIFA y los derechos de transmisión televisiva, sentando las bases del futbol moderno como fenómeno global.
Quienes tuvieron la fortuna de ver jugar a la selección brasileña de 1970 fueron testigos de una de las mejores escuadras en la historia del futbol.
Con figuras como Pelé, Jairzinho, Rivelino, Tostao, Gerson y Carlos Alberto, Brasil convirtió el juego en una auténtica samba sobre el césped del Azteca. El equipo llegó invicto a la final y derrotó 4-1 a Italia para proclamarse campeón del mundo.
Aquella generación dejó momentos imborrables. Pelé se convirtió en el único futbolista en ganar tres Copas del Mundo, mientras Jairzinho logró la hazaña de marcar gol en todos los partidos del torneo.
La final se disputó en el Estadio Azteca y terminó de consolidar al recinto mexicano como una auténtica catedral del futbol mundial.
La Copa Mundial de 1986 originalmente se jugaría en Colombia; sin embargo, el país sudamericano renunció a la organización por problemas económicos e infraestructura. México tomó la estafeta y se convirtió en el primer país en organizar dos Copas del Mundo.
Y el destino tenía preparada una historia legendaria en el Azteca.
Diego Armando Maradona escribió su obra maestra en la cancha del Estadio Azteca durante el duelo entre Argentina e Inglaterra.
Tras tomar el balón detrás de media cancha, el argentino recorrió más de medio campo dejando rivales en el camino antes de marcar el considerado por muchos como el mejor gol en la historia de las Copas del Mundo.
La narración de Víctor Hugo Morales inmortalizó la jugada con el famoso grito de: “¡Barrilete cósmico!”.
Minutos antes, Maradona había anotado el polémico gol conocido como “La Mano de Dios”, en un partido cargado de tensión por el contexto posterior a la Guerra de las Malvinas.
Argentina terminaría levantando el trofeo en el Estadio Azteca y Diego quedaría para siempre como uno de los máximos ídolos del futbol mundial.
¿Por qué el estadio Azteca cambiará de nombre hasta que acabe el Mundial 2026?
La Selección Mexicana también dejó su huella en el Coloso de Santa Úrsula. Uno de los momentos más memorables ocurrió en México 1986 con la espectacular tijera de Manuel Negrete frente a Bulgaria.
La jugada inició con un toque de Amador, seguido por una pared aérea con Javier Aguirre. Negrete recibió el balón y conectó una volea de tijera desde fuera del área que hizo estallar al Estadio Azteca.
En 2018, la FIFA reconoció esta anotación como el mejor gol en la historia de las Copas del Mundo tras una votación internacional.
El Estadio Azteca también ha sido sede de otros torneos internacionales que dejaron momentos históricos.
En el Mundial Sub-20 de 1983, Brasil derrotó a Argentina en la final con figuras como Bebeto y Dunga.
Años después, el Mundial Sub-17 de 2011 reunió a casi 99 mil aficionados para la final entre México y Uruguay, donde el Tri se coronó campeón y rompió récord de asistencia para un torneo de esta categoría.
Uno de los capítulos menos conocidos, pero más importantes en la historia del estadio, fue el Segundo Campeonato Mundial Femenil de la FIEFF disputado en México.
Aunque no fue organizado por FIFA, este torneo representó un parteaguas para el desarrollo del futbol femenil a nivel internacional.
México, Dinamarca, Inglaterra, Italia, Francia y Argentina disputaron partidos con entradas promedio de 80 mil aficionados, mientras que la final reunió cerca de 110 mil personas, una cifra histórica que permaneció durante décadas.
Muchas de las futbolistas participantes enfrentaron represalias en sus países tras competir en el torneo, pero su legado ayudó a abrir el camino para la creación de la Copa Mundial Femenina de la FIFA años más tarde.
Cuando suene el silbatazo inicial el próximo 11 de junio de 2026, el Estadio Azteca hará historia nuevamente al convertirse en el primer recinto del planeta en albergar tres Copas del Mundo.
Porque cuando el futbol quiere hacer historia, inevitablemente termina pasando por el Coloso de Santa Úrsula.