
La mitología romana pintaba al dios del deseo como un ser caprichoso y la Ciudad de México ha decidido seguirle el juego con una agenda que se adapta a cualquier etiqueta relacional.
Este año la celebración deja de lado los formalismos para centrarse en experiencias donde la harina, el lúpulo y la convivencia definen el ritmo de la noche, ofreciendo alternativas tanto para quienes llevan años juntos como para los que apenas están buscando una conexión.
Para quienes buscan salir de la rutina de la cena convencional, Travertino Pasta Bar propone una dinámica donde el trabajo en equipo es el ingrediente principal. Ubicado en Lomas de Chapultepec, este lugar invita a las parejas a crear su propia cena desde cero. La experiencia consiste en una clase guiada donde los asistentes aprenden a amasar, estirar y cortar la pasta fresca.
El esfuerzo tiene su recompensa inmediata, ya que al terminar se disfruta de la creación propia acompañada de una ensalada César, una copa de vino (blanco o tinto) y un tiramisú para cerrar.
Si la relación apenas comienza o se encuentra en esa fase indefinida de “ver qué pasa”, HOP The Beer Experience en la Narvarte ofrece el entorno ideal para eliminar los silencios incómodos. El plan gira en torno a un taller de pizza donde la masa cobra forma de corazón, todo maridado con el ambiente relajado de la cerveza artesanal.
El paquete incluye la clase de elaboración, una pizza para compartir, papas a la francesa y cuatro bebidas por pareja, que pueden ser cerveza local, mezcal o gin.
Para los corazones libres que buscan acción, Falling Piano Bodega organiza una sesión de Beer Speed Dating. La dinámica es simple: conversaciones rápidas, preguntas para facilitar la interacción y mucha cerveza artesanal para lubricar la charla. Es la oportunidad perfecta para conocer gente nueva sin la presión de una cita larga.
Existen dos modalidades de acceso: una básica que incluye la entrada y vaso conmemorativo, y otra que añade dos horas y media de barra libre de cerveza.
Si las cosas van en serio pero buscan aprender algo nuevo juntos, la fábrica de Falling Piano Brewing en la Roma abre sus puertas para un recorrido íntimo. Aquí la pareja podrá conocer el proceso detrás de la cerveza artesanal, entender los ingredientes y disfrutar de una cata directa del tanque.
La experiencia incluye el tour guiado, un vaso de recuerdo (keep the glass) y tres cervezas de la casa para brindar.