
Si tu casa pide a gritos romper la monotonía o tienes niños que necesitan una habitación con mucha personalidad… llega una nueva apuesta de diseño para demostrar que la madurez no está peleada con la diversión. Ikea está transformando objetos utilitarios en piezas que provocan curiosidad inmediata y ganas de tocarlas sin pedir permiso.
El nombre de la colección no es un error de dedo, es una declaración de intenciones. GREJSIMOJS es una palabra coloquial sueca que se usa para referirse a esos objetos extraños que no tienen una definición clara, esos “cosos” que simplemente tienen magnetismo.
IKEA identificó que, aunque los adultos quieren jugar más con sus hijos, la falta de espacio y tiempo juega en contra. La solución fue integrar el juego en los muebles mismos.
Anna Granath, líder de identidad de gama de la marca, explica que el proceso creativo implicó ver el mundo desde dos alturas diferentes. Lo que para un adulto es un simple tapete, para un niño es un terreno de aventuras. La idea es recuperar esos objetos que de niños nos prohibían tocar y ahora ponerlos al alcance de la mano en nuestra propia sala.
Esta línea borra la frontera entre el juguete y el mobiliario funcional. Aquí no encontrarás minimalismo aburrido, sino texturas que piden a gritos ser acariciadas y formas que sacan una sonrisa:
La premisa es sencilla: el juego no tiene fecha de caducidad. IKEA apuesta por crear ambientes expresivos donde la imaginación fluya sin necesidad de sacar una caja de juguetes. Se trata de piezas que se ven bien incluso cuando los niños ya se fueron a dormir, manteniendo el equilibrio entre la estética adulta y la vibra lúdica.
Esta serie de objetos llega a las tiendas de México a partir del 5 de febrero de 2026, lista para convertir cualquier rincón en un espacio de creatividad espontánea.