
Preparar las maletas dejó de ser un lujo ocasional para convertirse en un hábito de vida que define a las nuevas generaciones y a quienes disfrutan su retiro.
Un análisis reciente revela que el mundo está por entrar en una era dorada para los viajes y nuestro país será uno de los protagonistas absolutos de este movimiento masivo de personas, colocándose en la élite del turismo mundial gracias a su oferta y conectividad.
El reporte “The Power of Travel” presentado por Google y desarrollado por la firma Álvarez & Marsal pone cifras a esta tendencia global. Para el año 2050, se proyecta que los viajes internacionales se disparen hasta alcanzar las 3,500 millones de salidas.
Este flujo de viajeros generará un gasto global cercano a los 6 billones de dólares. En este escenario, Latinoamérica no será un espectador, sino una región de crecimiento acelerado junto a Asia-Pacífico y Medio Oriente. Los destinos que liderarán el ranking mundial a mediados de siglo serán viejos conocidos como España y Francia, con 130 y 125 millones de visitas respectivamente, seguidos de cerca por China y Estados Unidos.
El estudio clasifica a México como un “Global Tourism Champion”. La evolución es clara: en el año 2000 el país recibía 21 millones de llegadas internacionales. Para 2025, la proyección se sitúa en los 45 millones, pero el salto real vendrá en las próximas décadas.
Hacia 2050, se espera que México alcance los 90 millones de visitantes internacionales, duplicando sus cifras actuales y asegurando su lugar en el top 10 mundial. La relación con los vecinos del norte es clave en esta ecuación:
El perfil de quien toma un avión está cambiando radicalmente. El turismo ya no es un bien material, es una necesidad de estilo de vida impulsada por tres factores:
El gran motor de este cambio será la inteligencia artificial. Según el reporte de Google, la IA dejará de ser una herramienta curiosa para convertirse en agentes autónomos capaces de planear itinerarios completos, resolver problemas en tiempo real y optimizar precios. Esto permitirá a los operadores turísticos escalar sus negocios y a los viajeros disfrutar de travesías más simples y adaptadas a sus gustos personales.