
El rugido del gran felino mexicano necesita mucho más que admiración para perdurar en el tiempo. La conservación da un salto hacia el futuro en Teotihuacán, donde la biología molecular se convierte en la nueva aliada para descifrar los secretos que esconde la sangre del rey de la selva y asegurar que su linaje se mantenga fuerte por generaciones.
Ferrero de México y Reino Animal dieron el banderazo de salida a la tercera etapa de su iniciativa conjunta. El objetivo es ambicioso y pionero en el país: aplicar tecnología de secuenciación de nueva generación (NGS) para estudiar a fondo la genética de estos animales.
Nunca antes se había utilizado esta metodología en jaguares dentro de territorio nacional. El plan consiste en analizar el ADN de cada individuo para encontrar diferencias microscópicas en su código genético, llamadas polimorfismos de un solo nucleótido. Estos marcadores funcionan como una huella digital biológica que revela datos cruciales:
La razón detrás de este esfuerzo científico es evitar la endogamia. Cuando animales emparentados se reproducen, la diversidad genética cae y la especie se vuelve débil ante enfermedades o cambios en el clima. La Dra. Victoria Araiza, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), resalta que comprender estas variantes es la única forma de garantizar que los jaguares tengan herramientas biológicas para sobrevivir.
El estudio abarcará a 15 ejemplares. Nueve de ellos residen en Refugio Jaguar y el resto provienen de otros centros. El proceso es meticuloso:
Los resultados de esta investigación, que se esperan para abril de 2026, dictarán qué jaguares son los candidatos ideales para reproducirse. La visión a largo plazo es que las crías nacidas de estas parejas seleccionadas sean trasladadas al Área de Crianza Salvaje.
Ithiel Berrum, director de Reino Animal, detalló que en esta zona los cachorros crecerán sin contacto humano directo. Esto es vital para que desarrollen sus instintos depredadores naturales y puedan ser candidatos reales para la reintroducción a la vida silvestre.
Esta nueva fase eleva la inversión acumulada del proyecto a 20 millones de pesos. Desde su apertura en 2021, el espacio ha recibido a más de 637,000 visitantes y ha funcionado como un centro de rehabilitación que imita el ecosistema natural de la especie.
Solange Massimi, directiva de Ferrero de México, enfatizó que esta es la primera iniciativa de todo el grupo a nivel global dedicada exclusivamente a la preservación animal, reafirmando que cuidar el entorno es un principio rector para la compañía.
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