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San Miguelito: el restaurante donde se va a buscar pareja en Morelia

San Miguelito: el restaurante dedicado a San Antonio y sus rituales
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En el restaurante y galería de arte San Miguelito se acostumbra realizar un ritual para pedir novio (a) a San Antonio. En total hay 800 figuras e imágenes de este santo, la más grande supera los dos metros de altura.

Ya sea la primera o la décima vez que visites Morelia, Michoacán, los originarios de esa localidad siempre te van a recomendar que comas en el restaurante San Miguelito, por su oferta de platillos mexicanos tradicionales y, también, porque desde hace 22 años ahí se celebra un ritual para pedir pareja.

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El establecimiento, de un solo nivel, está decorado con artesanías de varias partes del país, algunas con motivos religiosos. La pieza más importante es la efigie de un San Antonio –de cabeza– de 2.30 metros de altura, que se encuentra en una sección del restaurante, bautizada como El Rincón de las Solteronas.

Es en este espacio donde se realiza un famoso ritual para encontrar novio (a), pues San Antonio, además de ser uno de los santos más milagrosos de la Iglesia Católica, es considerado el patrono de los enamorados.

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De forma popular se cree que el santo debe colocarse de cabeza para presionarlo a que cumpla milagros”, refiere a este medio Miriam Hernández, una de las representantes del restaurante. “Una vez que se realizó el milagro, se debe regresar al santo a su posición original, de pie”.

Sin embargo, el San Antonio de San Miguelito no cambia de postura, pues a diario acuden personas de distintas edades y nacionalidades a rezarle por amor.

San Antonio de cabeza

Los pasos del ritual

Primero se escogen 13 monedas de tamaño similar, aunque lo ideal es reunir la misma cantidad de monedas de igual denominación, que hayan sido dadas por hombres desconocidos a la mujer que quiere realizar el ritual. Y viceversa, para los creyentes del género masculino.

Posteriormente, con la guía de la chef Miriam, se da un significado diferente a cada moneda. Al principio se da gracias y se pide por salud. Después hay que describir al hombre o mujer ideal para cada quien. Eso sí, se debe tener presente que “no se puede pedir lo que no se puede dar” y “todo lo que das regresa a ti”… o eso dijo Miriam.

En cada una de las 13 peticiones y agradecimientos hay que dar una vuelta a la escultura de San Antonio, lo que se entiende como el inicio y el fin de un ciclo.

Casi para terminar, se enciende una vela en el altar y se reza una oración “que salga del corazón”. Finalmente se escribe nombre, petición y firma en una bitácora. 

Hasta el momento, aunque no se tiene un registro exacto, se cree que hay aproximadamente 40 mil peticiones del mismo tipo y de milagros distintos, como un embarazo o protección en el trabajo.

Para efectuar el ritual descrito anteriormente, que es el más completo, hay que hacer una reservación antes del horario de apertura del restaurante, que es a las 13:30. La actividad no tiene costo y la pueden llevar a cabo hasta cinco personas al mismo tiempo.

También está una versión corta del ritual, que se realiza en el horario de operación del restaurante y es dirigido por el personal. “Es común que mientras estás comiendo la gente se levante y prenda su vela o de vueltas en torno a la escultura”, mencionó Miriam.

Una vez que el milagro por el que se pide se cumple, la única condición es regresar a San Miguelito para dar gracias, incluso se puede ofrendar una fotografía de boda.

Entre los milagros que más se recuerdan en el restaurante está el de una mujer, originaria de Estados Unidos, que participó en el ritual a San Antonio. Se marchó no sin antes prometer que “si encontraba el amor verdadero” regresaría a casarse a Morelia en compañía de toda su familia. Dos años después, la mujer volvió acompañada de su prometido para planear su boda en el restaurante.

La figura del San Antonio de cabeza de 2.30 metros es la más grande de las 800 piezas que integran la colección de imágenes y figuras del santo. La más pequeña mide apenas un centímetro y algunas han sido donadas por los mismos comensales.

La historia de cómo se inició este ritual parecería obra de la casualidad, pues a don Servando, uno de los fundadores del restaurante, siempre le había gustado coleccionar piezas de arte. Así que, cuando comenzó a remodelar el predio donde hoy se ubica San Miguelito, colocó una pintura de San Antonio.

“Los trabajadores la pusieron de cabeza y así se quedó”, recordó Miriam. Posteriormente, como si se tratase de un sitio religioso, la gente comenzó a acudir a rezar y a dejar ofrendas a la imagen hasta convertirse en la tradición actual.

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Hoy en día San Miguelito también funciona como galería y tienda, incluso la mayoría de los artículos de decoración, mobiliario y trastes están a la venta.

Los imperdibles del menú

Después de realizar el ritual y llenar tus bolsas de artesanías, no puedes irte sin probar la comida del restaurante. Todos los platillos exaltan el sabor de los ingredientes de la región: aguacate, ate, jamaica y nuez de macadamia.

Entre los platillos que más se recomiendan, están: sopa tarasca, crema de frijol, filete del patrón (medallones sazonados), camarones en costra de almendras, y plato mezcalero, que incluye cecina con queso y salsa roja y un caballito de mezcal.

  • Dónde: Restaurante San Miguelito || Av. Camelinas s/n, Fraccionamiento La Loma, Morelia
  • Horario: Lun. a mié., 13:30 a 23:00; jue. a sáb., 13:30 a 00:00; dom., 13:30 a 18:00
  • Cuenta promedio: $400

Tip: Cocineras tradicionales y chefs imparten en un sólo día talleres de cocina que incluyen un recorrido por el mercado y el restaurante.

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Escrito por: Liliana Ortiz